martes, 30 de abril de 2013

Jesse & Joy reciben premio de Yoko Ono


Jesse & Joy recibenLa Violence Project Foundation, creada en memoria de John Lennon y liderada por Yoko Ono, cumple 30 años de existencia, año con año entregan el Premio Voz de la Paz, a aquellas celebridades que luchan por este tema y promueven la No violencia, tal es el caso del dueto mexicano Jesse & Joy.

Los hermanos fueron reconocidos por su trabajo y esfuerzo en la promoción de la paz y no violencia a través de su música, por lo tanto les entregaron dicho premio en su presentación del Auditorio Nacional de la Ciudad de México, el reconocimiento venía acompañado de una escultura de las pistolas por la paz diseñada por Aitzar Rivera y realizada por dos niños invidentes del programa Non Violence Brasil.

El pasado mes de noviembre Jesse & Joy se reunieron con Sir Paul McCartney, quien se encargó de dar la bienvenida al proyecto como embajadores globales de la causa.

Non-Violence Project Foundation, desde 1983 trabaja a través de programas educativos y comunitarios para reducir los índices de violencia en el mundo.

Otro ‘beatle’ en Paraguay

El músico y compositor inglés Ringo Starr, mundialmente famoso por su labor como integrante de los míticos Beatles, se presentará en Paraguay junto con su banda el 4 de noviembre en el León Condou.
Ringo Starr llegará a Paraguay junto con su All Starr Band.
Después de la inédita presentación del ex Beatle Paul McCartney -en abril del año pasado-, otro de los cuatro de Liverpool se presentará en Asunción.
El emblemático músico inglés Ringo Starr llegará al país para dar un concierto en la noche del 4 de noviembre, en el León Condou.
Starr dará un concierto junto a su All Starr Band, conformada por Steve Lukather, Richard Page, Gregg Rolie, Todd Rundgreen, Mark Rivera y Gregg Bissonette.
El emblemático artista se presentará también en ciudades como San Pablo, Curitiba, Punta del Este, Córdoba, Buenos Aires, Lima, Ciudad de México, Guadalajara , Monterrey y Las Vegas.
El anuncio coincide con el lanzamiento mundial del DVD “Ringo At The Ryman”, grabado en vivo con su formación actual en el legendario teatro Ryman, en Nashville, el 7 de julio, día del cumpleaños de Ringo.
El material fue elogiado por la crítica internacional. Brisbane Times, por ejemplo, publicó: “El hombre es una leyenda. Una parte de la historia de la música. Un verdadero ícono. Y su All-Starr Band está en la cima de este juego”.

FIGURA CON HISTORIA

Músicos y críticos elogiaron a lo largo del tiempo la contribución de Starr a la música de The Beatles, como baterista. En 2011, por ejemplo, los lectores de la revista musical Rolling Stone lo eligieron como el quinto mejor baterista de todos los tiempos.
Luego de la separación de The Beatles en 1970, Starr desarrolló una carrera musical en solitario con éxitos comerciales en la década de 1970 como Ringo (1973) y Goodnight Vienna (1974).
También participó como músico de sesión en trabajos de otros artistas, incluyendo sus tres antiguos compañeros de The Beatles.
En 1989 creó Ringo Starr & His All-Starr Band y publicó el álbum Time Takes Time, el primero de una serie de colaboraciones con el músico Mark Hudson, quien produjo posteriores trabajos como Vertical Man (1997), Ringo Rama (2003) y Choose Love (2005).

Ringo Starr vuelve a la Argentina


Este año no viene Paul McCartney pero si Ringo Starr. Los seguidores del ex Beatles podrán tener cerca al baterista. En el marco de su gira latinoamericana se presentará en nuestro país en el mes de noviembre.

El músico viene acompañado de su All Starr Band y tocará el miércoles 6 de noviembre en el estadio Orfeo Superdomo de Córdoba y el viernes 8 lo hará en el Luna Park, lugar donde también tocó en noviembre de 2011. 

En pleno lanzamiento mundial del DVD "Ringo At The Ryman", el legendario baterista y su banda acaban de terminar una serie de conciertos por Nueva Zelanda, Australia y Japón. Y ahora se preparan para emprender su gira por América. 

Ringo Starr vendrá a nuestro país junto a su banda integrada por estrellas de la música del rock and roll. Steve Lukather (Toto), Gregg Rolie (Santana), Richard Page (Mr. Mister), Todd Rundgren, Mark Rivera y Gregg Bissonette tocarán junto al ex Beatles. 

lunes, 29 de abril de 2013

Emeli Sandé supera récord de The Beatles en Reino Unido

Emeli Sandé supera récord de The Beatles en Reino Unido
La cantante Emeli Sandé tiene el nuevo récord a la artista que más semanas consecutivas lleva entre los diez primeros álbumes de las listas de éxitos en el Reino Unido por su trabajo "Our Version Of Events", según datos divulgados por la empresa británica de licencias musicales PPL.

Ese disco, el primero de la artista de soul escocesa, salió al mercado en febrero de 2012 y se convirtió en el más vendido del pasado año en este país.

Desde entonces, "Our Version Of Events" no ha perdido su lugar en la clasificación oficial entre los diez primeros álbumes y lleva 63 semanas consecutivas en la Lista de discos más vendidos del país.

Con esta proeza, la cantante, de 26 años, ha superado al cuarteto de Liverpool "The Beatles", que tuvo ese mismo récord a la permanencia de un álbum debut durante 50 años con su álbum "Please, Please Me".

El primer trabajo de los "Cuatro Fabusosos" -Paul McCarteny, John Lennon, Ringo Starr y George Harrison- se mantuvo durante 62 semanas entre los diez primeros entre la fecha de su lanzamiento en 1963 y 1964.

"Our Version Of Events" de Sandé ha vendido hasta la fecha 1,82 millones de copias en el Reino Unido y fue número uno de ventas durante diez semanas.

Sandé fue una de las triunfadoras de la pasada edición de los premios Brit de la música, el pasado 20 de febrero, al llevarse el galardón a "mejor álbum" por "Our Version Of Events" y el Brit a "mejor cantante femenina".

Su sencillo "Next To Me" fue también el tercer tema de pop más escuchado de 2012, según la empresa de licencias musicales del Reino Unido PPL.
EFE

Lunes Curioso: "Fish & chips", el plato preferido de Paul McCartney?

Paul McCartney & Linda comiendo Fish and Chips
No caben dudas que el "Fish & chips" (pescado con papas fritas) es uno de los platos más famosos de Londres. Le encanta a todos los ingleses, incluidos Paul y Linda McCartney,  pero curiosamente sus orígenes, en parte, no son británicos.
La costumbre de freír pescado llega a las islas en el siglo XVII desde España a través de los Países Bajos y las papas fritas del norte de Inglaterra. En algún momento se unieron y ya estaba el invento, una tradición de todos los viernes ya conocida mundialmente.

domingo, 28 de abril de 2013

Voormann: ´Llegaron a Tenerife revolucionados por ´Please Please Me´

Klaus Voormann, el descubridor de The Beatles, ayer en Puerto de la Cruz.
Un fotógrafo y músico alemán fue el que descubrió a The Beatles, en la Navidad de 1961. El sonido de sus canciones empujó a Klaus Voormann a entrar en el local de Hamburgo Casbash Coffee Club para escuchar el directo de cuatro chicos de Liverpool. Voormann, que ahora tiene 75 años, se convirtió en amigo de John Lennon, Paul McCartney, Ringo Starr y George Harrison y fue el que los invitó a visitar la Isla en la primavera de 1963. Como artista que era les diseñó a sus amigos la portada del álbum Revolver y los acompañó a en sus carreras en solitario. También fue miembro fundador de la Plastic Ono Band de Lennon, junto con Yo-ko Ono, Alan White y Eric Clapton y participó en el mítico concierto para Bangladesh, junto a George Harrison, en el Madison Square Garden de Nueva York. Estos días está en Puerto de la Cruz invitado por los organizadores del 50 aniversario de la visita de The Beatles a la Isla.
–Han pasado 50 años de la mítica visita de The Beatles a la Isla, ¿cómo la recuerda?
–Eran amigos míos y Paul me escribió una carta y me preguntó si podían venir a visitarme aquí a Tenerife. Me dijeron que tenía mucho que hacer y tenían diez días libres. Yo les contesté que me encantaría que viniesen. Los primeros días, cuando llegaron, había panza de burro en Puerto de la Cruz y de repente salió el sol, se volvieron locos y se pusieron rojos como cangrejos. Tuvieron que pasar la noche tapados con mantas por la fiebre que les causó la insolación que habían cogido durante el día. También estaban súper revolucionados por todo el estrés que habían tenido tras el éxito de su primer disco Please Please Me y venían con las pilas cargadas. Todo el éxito les había movido tanto que era como champán que iba fluyendo todo el tiempo. De anécdotas recuerdo cuando George iba por el Puerto y se encontró con una chica a la que intentó engatusar diciéndole: "¡Ey! yo beatle, yo Please Please Me". Ese disco no había llegado a la Isla. La chicha no le prestó atención a George. Ella se lo perdió [risas].
–¿Por qué no vino John Lennon a Tenerife?
–Había quedado con Brian Epstein, el mánager, en la Península, en Torremolinos, y por eso no vino.
–Usted fue con su larga melena a pedir al local de moda de la época en Puerto de la Cruz un hueco para una actuación gratuita de The Beatles. Y el gerente se negó porque no consideró adecuada una actuación de un grupo de greñudos para su clientela, que era la alta sociedad tinerfeña de la época. ¿Cómo se tomaron Ringo, Paul y George esa negativa?
–Se rieron, sin más.
–The Beatles estuvieron 12 días, en la Isla. ¿Sabe si compusieron alguna canción en su estancia en Tenerife o si algún suceso les sirvió de inspiración?
–Que yo sepa no.
–¿Eran conscientes ya en esa primavera del 63 de lo que significarían The Beatles?
–Eso lo fueron viendo con el tiempo. Aunque, yo ya lo pensaba, ya habían tenido su primer gran éxito pero todavía en España nadie los conocía, pero en Inglaterra ya eran conocidos como número 1. Entonces todo lo que vino después, de alguna manera ya estaba previsto porque ya habían conseguido ser número 1 y las composiciones cada vez eran mejores. 
–Usted los acompañó como bajista en sus carreras en solitario, incluso formó parte de la Plastic Ono Band ¿cuál fue el más virtuoso?
–No se puede decir, aunque mucha gente se ha olvidado de las extremas cualidades que tenía George Harrison. Paul y John eran tan diferentes que no se puede decir quien era mejor que otro.
G. REDONDO

Preparan Jesse & Joy encuentro con Yoko Ono


En unos meses Jesse & Joy tendrán un encuentro con Yoko Ono que esperan sea muy placentero.

Los hermanos confirmó, en entrevista, que luego de haber conocido a Paul McCartney hace unos meses, quien los felicitó por ingresar al "club de la nueva generación", están listos para entrevistarse con la viuda de John Lennon, una de las principales promotoras de la organización Non Violence Project (NVP) y quien les dio el aval como embajadores para promover la paz en Latinoamérica.

"Hay planes para reunirnos, poco a poco los iremos anunciando, estamos viendo agendas y cuando se dé lo anunciaremos, porque estamos superorgullosos de esta oportunidad, de promover con música el cese al fuego, el no uso de las armas, buscar el amor y no la guerra", dijo Jesse, en entrevista.

Jesse & Joy se suman así a la lista de nuevos embajadores jóvenes de NVP, con Lady Gaga, Lionel Messi, Coldplay, Snow Patrol y la Selección de Futbol de España.

"La música es un método mejor, una mejor forma de conseguir llamar la atención, y nosotros encantados de promover con música una causa tan noble como la de Non Violence Project, que busca, como lo buscaba John Lennon, la paz y no la guerra.

"Nuestra misión es hablar de lo importante que es la educación, la sana convivencia, de cómo influye tener un núcleo familiar sólido para evitar desastres, violencia intrafamiliar", dijo Joy.

Mauricio Bermúdez, director de NVP México, comentó que las estrellas invitadas fueron elegidas y avaladas por el comité de este organismo debido a que buscan llegar a nuevas generaciones.

"Son artistas más jóvenes con un alcance a las nuevas generaciones, con un impacto entre los niños, los adolescentes, que sentimos influye en una forma muy positiva, y por eso hablamos con ellos", apuntó Bermúdez.

Los creadores de "Chocolate" recibieron este jueves la estafeta de los representantes de NVP México, y como agradecimiento cantaron en el show el tema "Imagine", con el que pidieron al público del Auditorio Nacional que encendiera sus celulares y los moviera al compás del tema.

Jesse & Joy recibieron en su camerino una réplica de la pistola hecha nudo, que simboliza a la organización y que fue creada por el artista Carl Fredrik Reuterswärd como un símbolo de la lucha contra las armas luego de que Lennon fuese asesinado a balazos en Nueva York, en diciembre de 1980.

Bromean en ensayo
En el ensayo del concierto, Jesse & Joy mostraron su lado divertido al bromear con sus músicos, hacer caras y gestos al ponerse frente al micrófono, para matar el tiempo, y claro, hasta lanzarse entre ellos, ocasionalmente, el balón de futbol americano que había en el escenario.

"Es que el estrés y la presión es mucha; si no nos relajamos con chistes o bromas la pasaríamos mal", expresó Jesse luego de hacer chascarrillos sobre el vestuario de algunos músicos y de cambiar la letra de unas canciones.

Con un montaje que simulaba ser un departamento, con sofás, mesas de descanso y accesorios de casa, los cantantes pasaron unas dos horas verificando la acústica, repitieron varios temas y le hicieron al staff indicaciones en la forma de ecualizar y montar videos y micrófonos.
Juan Carlos García

Tres "escarabajos" en Martiánez los actos


Era inevitable no recordar cómo un prestigioso empresario del Puerto de la Cruz le negó a los Beatles la posibilidad de actuar en su local porque, según él, allí no cantaban unos peludos...
Los Beatles estuvieron en Tenerife en 1963. En realidad, vino el 75 por ciento del cuarteto formado por Ringo Starr, George Harrison, Paul McCartney y John Lennon, el único "escarabajo" que se descolgó de unas vacaciones que los británicos organizaron tras grabar "Please Please Me", su primer disco. Lennon y Brian Epstein, conocido como el "quinto Beatle", prefirieron descansar en Torremolinos.
Ese es el punto de partida de un programa que se presentó ayer al mediodía en el hotel Tigaiga de la ciudad turística. Buena parte de lo que ocurrió en aquella placentera gira -que se alargó del 28 de abril al 9 de mayo de 1963- lo detalla el editor Nicolás González Lemus en su libro "Los Beatles en Tenerife, 1963". Salvador García Llanos, exalcalde portuense, fue el encargado de dar a conocer algunas de las anécdotas protagonizadas por George, Ringo y Paul durante su viaje a Tenerife: los músicos establecieron su residencia en un chalé de La Montañeta.
Además de Ricardo Melchior, presidente del Cabildo de Tenerife, al acto asistieron Verónica Rodríguez González, edil responsable de las áreas de Cultura, Mujer y Políticas de Igualdad del consistorio del Puerto de la Cruz; Nicolás Rodríguez Münzenmaier, presidente del Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias; el editor Nicolás González Lemus y Klaus Voorman, anfitrión en su visita a la Isla y amigo personal de los tres músicos británicos que formaron parte del conjunto bandera de la década de los sesenta.
Paul McCartney fue el que más insistió -a través de Brian Epstein- en hacer un viaje del que él se llevó un buen susto nadando en el litoral de San Telmo, en el que Harrison estuvo malo con fiebre por una insolación y del que existen documentos gráficos de los "escarabajos" a bordo de un Healy Spritey (GC 14112) durante una excursión por el Valle de La Orotava. Muchos de esos recuerdos se pueden ver en la exposición inaugurada ayer.
Jorge Dávila 

sábado, 27 de abril de 2013

Estudiantes de secundaria conocen la música de Los Beatles

Un agradable encuentro con la música clásica contemporánea, vivieron este martes cientos de estudiantes de escuelas secundarias, en el primero de los Conciertos Didácticos que ofrece la Secretaría de Educación, Cultura y Deporte.

En la presentación, efectuada en el Paraninfo de la UACh, los y las jóvenes asistentes conocieron por vez primera, la mayoría de ellos, las creaciones musicales de Los Beatles, así como piezas de Los Carpenters y del grupo Queen. 

Las interpretaciones estuvieron a cargo de la Orquesta Sinfónica de la UACh, en un ensamble que estuvo acompañado por coros y por un grupo de alumnos de la Escuela Secundaria 3101, quienes ataviados incluso como el famoso grupo de Liverpool, ofrecieron al público algunas de las más emblemáticas canciones de Los Beatles. 

En el recinto, el alumnado de cuatro secundarias locales, disfrutaron y aplaudieron canciones como “Eleanor Rigby”, “Yellow submarine”, “P. S. I Love you”, “Something”, “Yesterday” y “Hey jude”, obras representativas del grupo inglés que revolucionó la música moderna, entre mediados de los años 60s e inicios de los 70s. 

De Los Carpenters, la maestra de música Julieta Lechuga interpretó dos piezas; “Close to you” y “Sing”. 

El concierto didáctico concluyó con una de las más famosas creaciones del también grupo británico Queen, “We will rock you”, misma fue acompañada con golpes de pies en el suelo y acordes con las manos, por parte de los menores asistentes. 

En el curso del evento los y las presentes fueron además conociendo los distintos tipos de familias de instrumentos utilizados en una Orquesta Sinfónica, como los de cuerda, alientos, de percusión y metales. 

Esta actividad se lleva a cabo con el propósito de que estudiantes de Educación Secundaria conozcan y disfruten de las diferentes manifestaciones artísticas y musicales. 

En esta ocasión por vez primera se ofrecerán cuatro conciertos a poco más mil 600 alumnos y alumnas de 15 escuelas secundarias estatales de la ciudad, durante los días 23 y 24 de abril en el citado recinto. 

Esta actividad es organizada por la Secd, a través de la Dirección de Educación Básica, la Coordinación Estatal de Música y Danza y la Oficina de Educación Artística. 

Redacción general

Particella presenta en Teror su repertorio de The Beatles


El repertorio imperecedero de uno de los grupos que más han influido en la transformación que ha experimentado la música moderna durante el siglo XX, The Beatles, sonará este sábado, día 27 de abril, a las 20.30 horas, en el Auditorio de Teror a través de las cuerdas del cuarteto Particella.

‘Beatles for Particella’ es el título del concierto que este grupo integrado por los virtuosos del arco Anna Kucherenko (violín),  Iztok Vodisek (violín), Elena Bardilovskaya (viola) y Juan Pablo Alemán (violonchelo), ofrecerá y en el que interpretará buena parte de las canciones más populares de la aclamada banda de rock británica, desde ‘Let it be’ a ‘Yesterday’, pasando por ‘All you need is love’ o ‘Michelle’.

Habituales de la escena musical canaria de los últimos años, el amplio repertorio del Cuarteto Particella abarca desde los clásicos más populares de compositores como Vivaldi, Mozart o Albéniz, hasta la composición contemporánea, pasando por la renovación de sonidos más actuales y de diversos estilos. Miembros de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, el cuarteto pretende con este espectáculo que ya han presentado en varios escenarios de Canarias, interpretar el legado musical del grupo integrado por Ringo Starr, John Lennon, George Harrison y Paul McCartney, presente en la vida de muchos ciudadanos, que ahora Particella rescata dotándolo de toda la frescura que caracteriza a este cuarteto de cuerdas. La variedad en la programación de las propuestas producidas por Particella surge principalmente de la experiencia que cada componente ha desarrollado a lo largo de sus carreras.

En algo más de una hora de duración Particella acometerá la interpretación de una veintena de temas de los Beatles. El espectáculo fue estrenado el pasado año en el Teatro Guiniguada de la capital grancanaria con motivo del 50 Aniversario de la banda de Liverpool. Según Elena Bardilovskaya  la elección de los Beatles fue clara para los miembros de Particella “porque es un grupo que sigue  vivo en el corazón y la mente de muchas personas, y porque su música influyó y sigue marcando a muchas generaciones”.

Para la viola del grupo, lo que distingue la música de los británicos de la de otras bandas de rock es “la armonía, los sonidos y sobre todo la frescura a la hora de componer sus canciones, que siempre permitía que sus temas fueran y sonasen distintos”. La integrante de Particella estima que la música de los Beatles no comporta complicación ninguna a la hora de abordarla en el modelo que el cuarteto explota,  “ya que su música esta muy bien hecha y , si procuramos buscar los sonidos que ellos producían en sus canciones, el empaste global se producirá con mucha frescura”.

Los temas que Particella interpretará en el Auditorio de Teror son Good day sunshine, Hey Jude, Get back, I should have known better, In my life, Michelle, Let it be, Yesterday, She loves you, Eleanor Rugby, Something, Goodnight, And I love her, All my living, Roll over Beethoven, A hard day´s night, Penny Lane, All you need is love y Come together.

Las entradas para el espectáculo ‘Beatles for Particella’ pueden adquirirse al precio de 5 euros en la taquilla de propio Auditorio de Teror los martes y los jueves, de 18. 00 a 20.00 horas, y dos horas antes de la función prevista. Además se pueden adquirir a través del servidor de venta de entradas www.entrees.es.
Canarias7.es

VENTA DE LA ISLA DE JONH LENNON

A partir de ahora, los amantes de Irlanda, que tengan la cartera llena, pueden hacerse con la isla privada de John Lennon en el noreste del país.

El litoral del condado de Mayo, en la costa Atlántica al noroeste de Irlanda, ofrece paisajes espectaculares donde la tierra y el mar se confunden para dejar lugar a un sinfín de islotes. Según la tradición local, habría unas 365 islas o sea una para cada día del año. En realidad ?solo? existen unas 117.
Entre ellas, la isla de Dorinish está en venta. Este trozo de tierra domina un panorama grandioso: la bahía de Clew. Comprada por John Lennon en 1967 por solo 1700 libras esterlinas, se trata de un sitio ideal para escaparse de la agitación urbana (y de los numerosos fans que le perseguían), de hecho es un lugar de ensueño aislado y adecuado para recargarse de energía bajo el cielo irlandés.
Sin embargo John Lennon nunca tuvo la oportunidad de instalarse allí. Solo estuvo una vez. Su muerte prematura no le dejo aprovecharse del sitio. Tuvo el tiempo de pedir el permiso de construir una mansión pero desgraciadamente no pudo llevar a cabo este proyecto antes de morir. Yoko Ono ya la vendió una primera vez, 4 años después de la muerte de su esposo pero sigue siendo conocida como la isla del Beatles.
Si estas interesado, te puedes poner en contacto con el agente inmobiliario Andrew Crowley que se encarga de la venta ¡Pero ojo! Su precio actual no tiene nada que ver con el precio que consiguió John en 1967.
Fanny Courty.

Confort y música para recordar


En "Old sock", Eric Clapton ofrece una vez más versiones personales de grandes clásicos de diferentes géneros.

Eric Clapton nos engañó a todos cuando dejó a la vista la primera pista de Old sock, su nuevo trabajo. Se trató de la canción Gotta get over, el corte de difusión, un rock de guitarras funky, ritmo firme y contundente, con un lindo solo y una letra que habla de redenciones, de retomar caminos olvidados. Además, detalle nada menor, era un tema inédito, escrito exclusivamente para este álbum, lo que hacía presagiar que el guitarrista volvía al ruedo con todo.
Esa cuota de entusiasmo (o para ser más precisos: de expectativa) se desvanece cuando caemos en la cuenta del truco: Old sock continúa en la misma senda de sus discos anteriores, en los que Clapton se dedica a realizar versiones personales de grandes clásicos. Decepciona un poco esa falta de riesgo, pero también hay que reconocer el mérito en la selección del repertorio. Las canciones elegidas le quedan de maravillas a su voz sexagenaria. Probablemente lo más destacable de este disco haya que buscarlo allí, en las interpretaciones, para las que cuenta con algunos invitados premium, como sus queridos y admirados JJ Cale, Steve Winwood y Taj Mahal. Ah, y un tal Paul McCartney, que aporta bajo y voces en All of me.
En Old sock hay blues eléctrico y acústico, folk, momentos jazzy, un par de reggaes. Hay válvulas calientes, arena y palmeras, polvo desértico y asfalto, y todo lleva la estampa de Clapton. Por eso no hay sorpresas, todo suena como uno podría imaginarlo de antemano: prolijo y distendido, pero no por eso falto de sentimiento.
Your one and only man recuerda a la versión claptoniana de I shot the sheriff, Angel y Goodnight Irene nos llevan directo a sus trabajos inmediatamente anteriores a Old sock, la hermosa versión de Born to lose (una perlita firmada por Ted Daffan) no hubiera desentonado para nada en el MTV Unplugged que grabó en la década de 1990, y Still got the blues se perfila como un standard del género gracias a esta adaptación, que reemplaza la guitarra punzante de Gary Moore por el hammond de Winwood. Every little thing, la otra inédita del álbum, contiene un mensaje esperanzador e incluye un coro de niños, pero pierde en la balanza frente a otras canciones del álbum.
Old sock es una posta más en la carrera de Clapton. Una página bonita, aunque no particularmente memorable, dentro del libro que todavía escribe con esmero y dedicación, para bien de los amantes del blues clásico.
José Heinz

miércoles, 24 de abril de 2013

OFUNAM dedicará gala a The Beatles


Éxitos de The Beatles, como "All you need is love", "Yesterday" y "Penny 
Lane", entre otros, serán interpretados en la gala que ofrecerá este 28 de abril 
la Orquesta Filarmónica de la Universidad Nacional Autónoma de México 
(OFUNAM).
Organizado por la Dirección General de Música de la máxima casa de estudios, 
el recital "All you need is love" tendrá lugar en la Sala Nezahualcóyotl del 
Centro Cultural Universitario y contará con la participación de la flautista 
Elena Durán y de Roberto Aymes, Trío de Jazz.
Elena Durán, de nacionalidad mexicano-estadounidense, inició sus estudios de 
flauta en la Universidad de Stanford, posteriormente estudió en Europa con 
importantes flautistas como el francés Jean Pierre Rampal; el suizo Aurèle 
Nicolet y el irlandés James Galway.
Durán, destaca Música de la UNAM, se ha presentado en Italia, Francia, 
Alemania, Rusia, Brasil, Estados Unidos y México.
A raíz de que el ex beatle, Paul McCartney vio a Elena en una presentación 
de la BBC-TV, la contactó para grabar junto a ella el famoso sencillo "Rupert 
and Frog Song".
Desde 2006, Elena cuenta con un proyecto titulado "Flauta sin Fronteras", el 
cual consiste en llevar su música a personas que difícilmente pueden asistir a 
conciertos.
Por su parte, Roberto Aymes, Trío de Jazz está formado por Edgar Ibarra, en 
el piano; Salvador Merchand, en la batería y el mismo Roberto Aymes, en el 
bajo.
Aymes estudió en el Conservatorio y en la Escuela Nacional de Música, 
además cuenta con una maestría en el Conservatorio Chopin de Varsovia 
(Polonia) y la Universidad de Red Bank en New Jersey (Estados Unidos), ha 
formado diversas agrupaciones mexicanas de jazz, con las que ha ofrecido 
varios conciertos en escenarios nacionales e internacionales.
Edgar Ibarra inició su carrera musical a los cinco años. Realizó una maestría en 
el Interlochen Center for The Arts en Michigan, donde ganó el Premio de Bellas 
Artes en Música, en la categoría de piano de jazz.
Originario de Puebla, Salvador Merchand se inició en la batería a la edad de 11 
años en la Ciudad de México. Entre los premios que ha recibido destacan la 
Lira de Oro y un premio Emmy. Su principal aporte es la fusión del jazz con la 
música clásica.
rqm

Respeto a la música

A mediados de 1968 se confirmó la separación de John Lennon y Cynthia 

Powell.

El hijo de ambos, Julian Lennon, había sufrido mucho durante la accidentada 


relación de sus padres, especialmente debido a la inestabilidad emocional de 

John.

Este joven rebelde y genio musical que se había criado en Liverpool con su tía 


Mimi, abandonado por su padre irlandés y que vivió la trágica muerte de su 

madre cuando era un adolescente, no fue el modelo de padre para Julian.

Devorado por la fama, el sexo, el alcohol y las drogas, John era un padre 


ausente y poco afectivo para Julian, al punto que Paul, George y Ringo en más 

de una ocasión consolaron al pequeño Julian e intercedieron frente a su 

desorientado padre.

De alguna manera, Julian fue por un buen tiempo la mascota de Los Beatles y 


se ganó el cariño del grupo y, en general, de todos aquellos que formaban la 

familia Beatles.

A pesar de lo vivido, la separación definitiva de sus padres fue un golpe muy 


duro para Julian Lennon, digamos que la cereza del pastel de frustraciones y 

angustias vividas durante su infancia. Julian era un pobre niño rico.

Y fue en esos días en los que Paul McCartney viajó a visitar a Cynthia y su hijo, 


a propósito del mal rato que estaban viviendo. Como sucede generalmente con 

los grandes genios, mientras conducía hacia Weybridge, Paul compuso en su 

mente una canción para animar a Julian, canción que sería una de las grandes 

del grupo y de la música de todos los tiempos: Hey Jude.
Según la obra “Guía completa de canciones” de W.J. Dowlding, la canción 


inicialmente se llamaría Hey Jules, pero Paul decidió llamarla Hey Jude porque 

era más “country and western”.

John Lennon confesó a Playboy Interviews en 1980 que él siempre creyó que la 


canción estaba dedicada para él y no para su hijo. Que Jude era John y no 

Julian. Y que la frase “go out and get her” era una especie de despedida que le 

daba Paul a John; que le decía, ándate con Yoko, abandóname.

Paul nunca ha aceptado esta versión, de modo que la versión oficial de su 


autor es la primera: Hey Jude es un canto de aliento y esperanza para el niño 

Julian, en un momento duro de su vida, debido a la separación definitiva de 

sus padres.

Me confieso un admirador insaciable de los Fab Four, a mi gusto, los más 


grandes del siglo XX y difícilmente superables. Su legado musical, humano, 

filosófico y político sigue vigente a pesar de las décadas transcurridas.

Y como seguidor de Los Beatles y su legado para la humanidad, quiero pedirle 


al presidente Rafael Correa y a los responsables de las campañas de 

comunicación del Gobierno nacional, que dejen de usar Hey Jude para 

promocionar la obra política de la Revolución Ciudadana.

Este NO es un artículo político, ni de oposición. Es simplemente un pedido 


civilizado de un amante de la música que rechaza el uso político de una obra 

musical que fue concebida para levantar el ánimo de un niño y no para 

conseguir votos o altos índices de popularidad.
Pedro X.Valverde Rivera

lunes, 22 de abril de 2013

El mito musical del siglo XX


  • Marcelo Arce retoma “La clásica música” para “Beatles Forever!”, redescubriendo las creaciones de los “Fab Four”.
De la redacción de El Litoral
Marcelo Arce inicia la temporada 2013 del ciclo “La clásica música” con “Beatles Forever!”. Será un espectáculo para todo público ilustrado con imágenes en pantalla gigante. La cita es para este miércoles desde las 20.30 en el Centro Cultural Provincial (Junín 2457).
Advierte el expositor: “Antes que nada, una aclaración... porque el modo en que anticiparé el contenido de la función, parece dirigida a pocos, a los melómanos. ¡No! Todo lo contrario. No es una clase, ni conferencia. Es un espectáculo, con pantalla gigante y clips armados especialmente, dirigido a todo público. Y sólo hay que permitir que la magia de la música consagrada e indiscutible de estos genios nos domine, nos transporte. Y parece ineluctable que esto suceda con semejantes monstruos de la gran música como Beethoven y The Beatles. Comprobando una vez más que hay una sola música, la buena, la que tiene forma y contenido. Y no recuerdo una página fea o insufrible de Los Beatles. ¡Hay que amarlos, disfrutarlos! Siempre pienso: ¿y si el espectador los hubiese conocido? Seguramente serían excelentes amigos. E intercambiarían secretos, de profesión y de vida”.
Clásicos contemporáneos
“Sin dudas, todos sabemos que Los Beatles son un “clásico”. Pero ¿qué es clásico?. Aquello que da clase, que es ejemplar, que hace aportes que le permite permanecer en el tiempo. Se separaron en 1970 tras la grabación de ‘I me mine’ y aún siguen siendo absolutamente top. Siguen “dando clase”, afirma Arce.
Y agrega: “Lo irreverente es sólo caparazón de un profundo mensaje en cada tema; y la influencia de la llamada música clásica es indiscutible. Baste pensar en el formato de madrigal que ostenta ‘Can’t buy me love’”.
“El romanticismo está en la base conceptual de su música, como una ‘actualización’ de los ideales del siglo romántico, el siglo XIX: heroísmo, amor universal, denodada fantasía psicológica, no aceptar más reglas que las que dicta su propia ‘cofradía’, la ruptura de moldes y la libertad mental, la amplitud de criterio”, señala.
“Por eso -destaca-, la función abrirá ya con una rareza: ‘All my loving’, con coreografía de Balanchine, interpretada por el Ballet Bolshoi a la “manera de Tchaikovsky”. Increíble belleza. Los Beatles bailarán... La ‘fantasía’ (sin la cual no hay romanticismo) surge en ‘Strawaberry Fields forever’”.
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“Otro eje del estilo es que la música exprese significados y símbolos: nada más claro que ‘Eleanor Rigby’ para presentar este elemento sustancial. Recordemos ese pulso constante de las cuerdas todo un hallazgo del Quinto Beatle, el musicólogo y productor George Martin-. Y el mismo tema prueba su potencialidad sinfónica en la versión orquestal, junto a ‘Fool on the Hill’, de la llamada ‘Sinfonía Beatles’ que interpretará la Filarmónica de Londres. ¿Quién es el ‘loco en la colina’?
Sus temas siguen la estructura temática romántica: partes fuertes contrastadas contra partes suaves, como luces y sombras. El ejemplo lo traerá ‘Anochecer de un día agitado’, que finalmente se convertirá en otra perla: el ‘Beatles Concerto’, un concierto para piano y orquesta realizado, orquestado, en los ‘80”.
El mito musical del siglo XX
Así, “del mismo modo, ‘Something’ se acerca al mundo sensible gracias a Sinatra y Plácido Domingo con ‘Yesterday’ hasta las lágrimas. Otra de las rarezas está en ‘Here comes the sun’ con instrumentos medievales. O descubrir qué describe exactamente ‘Let It Be’”.
Y habrá más: “Desfilarán en clips editados especialmente ‘Love me Do’, ‘Sargent Pepper’s Lonely Hearts Club Band’, ‘A Day in the Life’, ‘Penny Lane’, ‘Blackbird’, ‘And I Love Her’, ‘Honey Pie’, ‘Yellow Submarine’ (y su versión en concerto barroco que nunca encontrarán y que nos encanta compartir con el público), ‘Ticket to Ride’, ‘Michelle’ (y una versión en fuga clásica realizada por un grande, un monstruo de la música del siglo XX), ‘Eleanor Rigby’ (saber qué cuenta y en la versión sinfónica), ‘Because’ (la rareza que demostrará sus aportes), ‘Across the Universe’, ‘We Can Work it Out’”.

«Fue maravilloso tocar en The Cavern, pero en Liverpool les da un poco igual lo de los Beatles»


'Imagine' es como un icono, un tótem para Javier Gurruchaga, como ha demostrado en decenas de ocasiones. Pero su devoción por esa canción y por todo lo que hizo John Lennon tiene su origen en su pasión por los Beatles desde que siendo un niño, escuchaba en una bolera de la Parte Vieja 'Yellow Submarine' y 'Obladi Oblada'. Cumplido en agosto del año pasado su sueño de tocar en The Cavern, el mítico local de Liverpool en el que comenzaron The Beatles, el donostiarra reinterpreta ahora con la Orquesta Mondragón y muchos amigos una personal selección de canciones del cuarteto.
-¿Por qué un disco de versiones de The Beatles?
-Todo empezó con una actuación que hicimos en el mítico The Cavern de Liverpool. La hermana de John Lennon, Julia Baird, nos había visto en una actuación benéfica que tuvo como leit motiv las canciones de los Beatles y nos invitó a ir a Liverpool a una semana de homenaje que se iba a realizar con motivo de los 50 años de las actuaciones del grupo en The Cavern, la International Beatle Week. Y allá fuimos en un viaje como de Berlanga.
-¿De Berlanga?
-Sí, nos pasó un poco de todo, un viaje de dos horas en tren se convirtió en uno de cinco con tres transbordos que ni en los tiempos de los Ferrocarriles del Urola. Creíamos que no llegábamos. Pero sobre todo porque se me desmitificó un poco la idea que yo tenía de Liverpool. The Cavern estaba muy bien, remozado adecuadamente y hubo muchos músicos de todo el mundo tocando en esos días, fue una experiencia muy buena, todo muy bien organizado, y fue emocionante cuando el 'speaker' nos presentó y empezamos con 'Cold Turkey'. Pero me decepcionó el ambiente de hooligan futbolero que ofrecía la ciudad ya a las cinco de la tarde. Yo no veía el espíritu de los Beatles por ningún lado, veías chavales con un 'pedal' impresionante nada más llegar a la estación y gente que les daba un poco igual lo de los Beatles y debían sonarles como momias del siglo pasado. Creo que en Liverpool no valoran lo de los Beatles. Pero como el concierto en sí y toda la experiencia de The Cavern fue estupenda, qué mejor que plasmarlo en un disco en estudio.
-Pero ya hay muchísimos discos de homenaje a los Beatles...
-Sí, han influido tanto en varias generaciones, como los Rolling Stones, que es normal. Pero hemos querido hacer nuestra propia selección de trece canciones que de alguna manera salen de este viaje que para nosotros fue muy especial y que hemos titulado 'Liverpool Suite'. De todas formas, siempre he incluido en mis repertorios en directo temas de los Beatles, algunos los he hecho a dúo, con artistas como Ana Belén entre otros. Cuando empecé, tenía que sacarme el carnet de variedades, y me examiné en La Perla, con un grupo que tenía entonces que se llamaba Calígula, y ahí ya tocamos dos canciones de los Beatles, 'Something' y 'I'm So Tired'. Y las dos las he grabado ahora en 'Liverpool Suite', así que es algo que viene de lejos... Con la Orquesta Mondragón también he tocado 'Back in the U.S.S.R.' o 'Lady Madonna'... En el disco he hecho una excepción, grabando una canción que en realidad es de John Lennon en solitario, 'Cold Turkey', pero pongo como excusa que todavía no se habían separado los Beatles cuando la hizo...
-¿Una vez más la Orquesta Mondragón se conforma como una reunión de amigos?
-He colaborado con José María Guzmán, todo un experto en los Beatles. También hay dos canciones con un músico donostiarra con el que comencé en los inicios de la Orquesta Mondragón, José Luis Lanzagorta, para hacer una versión muy especial de 'I've Got a Feeling', en plan Johnny Cash, más lenta, como él la quería. Michele McCain ha hecho ese blues negro que es 'Oh! Darling' También está Tony Carmona, un gran guitarrista que ha tocado muchos años conmigo, está Nacho Campillo de Tam Tam Go haciendo un trío conmigo y con Guzmán para 'Norwegian Wood'. Y hay una colaboración muy simpática, con Santiago Segura cantando 'Ob-la-di Ob-la-da'.
-¿Y el título de 'Liverpool Suite'?
-Es un guiño a 'California Suite', que es otra obra de un autor que ahora estoy interpretando en teatro en 'Los reyes de la risa', Neil Simon. En el viaje nos pasaron más cosas, en el hotel que habíamos reservado había overbooking, no encontrábamos sitio para cenar, en fin, un lío como su fuéramos unos cómicos del siglo XIX completamente acabados. Y ese título era un guiño a la suite de hotel que ansiábamos y también a la música clásica.
-¿Ha conocido alguna vez a Yoko Ono?
-No, y me gustaría, porque aunque todo el mundo dice 'esa, esa fue la responsable de la separación', yo como fui tan fan de los Beatles y especialmente de John Lennon, me gustaba todo lo que tuviera relación con él. Hasta me compré unas gafas redondas como las suyas cuando en San Sebastián no se veían y parecían algo extravagante, me las compré en Bayona. Yo creo que Yoko es una artista conceptual interesante, he visto exposiciones suyas que me han gustado. Ahora parece que la están dignificando, ya tiene 80 años y se conserva estupendamente. Pero es verdad que las caras B de los singles de la Plastic Ono Band eran un poco insufribles. Pero 'The Ballad of John And Yoko' es una canción de los Beatles estupenda.
-¿Recuerda cuándo escuchó por primera vez a los Beatles?
-Sí, y fueron dos canciones que cantaba Ringo, curiosamente, 'Ob-la-di, Ob-la-da' y 'Yellow Submarine'. Había una bolera cerca del colegio de Los Ángeles donde yo estudié y ahí tenían un 'jukebox' donde sonaban esas canciones, porque yo no tenía tocadiscos ni nada, solo podía oir la radio. Primero me atrajo la música negra, Aretha Franklin y Otis Redding, pero enseguida también los Beatles y el 'Satisfaction' de los Rolling Stones.
-¿Era más de los Beatles que de los Rolling Stones?
-No, me gustaban los dos, luego me aficioné a los Rolling sin dejar a John y Paul. Sobre todo tenía devoción por John, a George no le hacía mucho caso. Y no hay que olvidar que los Rolling empezaron tocando 'I Wanna Be Your Man' de los Beatles, y es la canción con la que arrancaban los conciertos del 50 aniversario. Creo que son compatibles los dos.
-¿Escucha música actual?
-No mucha, lo que se oye por ahí, pero con el tiempo he vuelto a las raíces, a la música clásica, porque yo empecé a estudiar solfeo y saxofón en el Conservatorio de San Sebastián. Así que he vuelto al barroco, a Bach, a Beethoven, al romanticismo, también me he acercado a la música rusa de Prokofiev y Shostakovich. También escucho mucho jazz, como siempre, Oscar Peterson, Cannonball Adderley... Pero si veo que sale alguien como Adele, que cantan un poco como Shirley Bassey la canción de James Bond, pues también me gusta. Pero me encanta reescuchar a Neil Youg y David Bowie.
-¿Cuando empezó pensaba que casi 40 años después seguiría haciendo rock & roll en un escenario?
-Siempre me gustó esto, empecé haciendo imitaciones, me gustaba imitar a Elvis Presley, quien por cierto ninguneó un poco a los Beatles, quizás porque ellos también le imitaban de alguna manera. Cuando iba con mi amatxo a la peluquería, mientras le hacían el cardado yo escuchaba la radio que estaba encendida y me gustaban oir a Elvis Presley y Louis Armstrong, y me gustaban las voces negras y graves. En cambio, John Lennon tenía una voz más bien aguda. Pero nunca he pensado qué estaré haciendo en el futuro, nunca sabes, la carretera es tan impresvisible... Hace veinte días estaba yo cantando con Sara Montiel en una radio y quién iba a decir que se iba a morir en unos días, aunque estaba un poco desmejorada Maria Antonia, todo hay que decirlo. Todo es imprevisible y yo estoy encantado luchando con mi teatro, en 'Los reyes de la risa', con un proyecto de una película en México sobre Cantinflas en la que voy a hacer de empresario y voy a cantar un bolero de Bola de Nieve, y con los conciertos que pueda dar con la Orquesta Mondragón... Ahí estamos, en la carretera, como los Rolling, salvando las distancias, nadie quiere tirar la toalla en esta profesión. Con mayor o menor fortuna, seguimos luchando, empecé trabajando en un banco, pero sigo haciendo lo que me gusta, los tiempos están difíciles pero estoy encantado de poder seguir cantando 'Revolution'.
-¿Se imagina que hubiera estado estos años vendiendo preferentes, y cosas así?
-Ya, a veces me encuentro con algunos compañeros del banco y me da una pereza... Qué quieres que te diga, prefiero estar cantando a los Beatles y subiéndome al escenario de un teatro.


domingo, 21 de abril de 2013

El día en que se conocieron


Hace 50 años los Beatles, ya famosos, fueron a ver un concierto de los Rolling Stones, que todavía no tenían ningún disco grabado. John McMillian, autor del libro Beatles vs Stones, describe el encuentro

Todo el mundo sabe lo adorables que podían ser los Beatles cuando aparecían en sus entrevistas de radio y de televisión, especialmente durante la primera ola de la beatlemanía. En la vida real, sin embargo, a menudo provocaban una impresión muy distinta.

El escritor Barry Miles recuerda que cuando los Beatles se mudaron de Liverpool a Londres en la primavera de 1963, parecían decididos a proyectar “una imagen intimidatoria intencional”. La revista para adolescentes Boyfriend llegó a describir a los Beatles como “unos jóvenes que daban miedo”. Cuando no estaban sonriendo, decía la revista, “se veían malvados, desagradables, malignos, al estilo del siglo XVIII”.

Probablemente no debía ser fácil, en la primavera de 1963, imponerles una idea o pedirles un favor. De todas maneras, la tarde del 14 de abril, Giorgio Gomelsky, un promotor de rythm and blues ruso educado en Suiza, se acercó a los Fab Tour en el estudio de televisión donde estaban grabando su tercera aparición en el show de música pop Thank your lucky stars. “Ey, muchachos, tienen que escuchar a esta banda camino a casa esta noche”, les espetó. “Tienen que ir a ver a esta banda cuando terminen de grabar el show. Está de camino. Tienen que ir”.

Estaba hablando de los Rolling Stones. Y el momento era oportuno. Los Beatles recién habían llegado a Londres y ellos y su entorno tenían una gran curiosidad por averiguar que estaba pasando en la escena musical de la ciudad.

Poco después de que los Stones empezaran su segunda entrada en el Crawdaddy Club, en el suroeste de Londres, el bajista Bill Wyman quedó petrificado cuando vio a esas “cuatro figuras sombrías” paradas hombro con hombro en la audiencia, todos ellos vestidos con sacos oscuros y gorras de cuero. “¡Mierda, son los Beatles!”, recuerda haber exclamado. Keith Richards lo cuenta de manera similar: “Estábamos tocando en el pub, dándole con todo, y todo el mundo lo estaba pasando fenomenal. De repente me doy vuelta y ahí están estos cuatro tipos vestidos de negro, parados ahí. Y yo los veo y me digo ´pero mirá quiénes están acá´”.

Impresión

El road manager de los Beatles, Neil Aspinall, pensó que los Stones tocaron “bastante bien” esa noche, pero que no eran mejores o peores que una típica banda de Liverpool que tocara en The Cavern.

Los Beatles, sin embargo, fueron más efusivos. “Me acuerdo que estaba en ese sitio sudoroso viendo a la banda en el escenario”, recordaba  Ringo años después. “Keith y Brian… ¡guau! Ahí supe que los Stones eran geniales. George estaba impresionado con el tremendo entusiasmo que tenía el público. Gritaban y aullaban y bailaban arriba de las mesas”, recordó.

Brian Jones había invitado a los Beatles y a su entorno al populoso apartamento que los Stones compartían en la ciudad y hacia allí se dirigieron todos después del show, sin perder el tiempo en quedarse conversando o bebiendo en el pub. La versión más detallada de lo que ocurrió esa noche es la de James Phelge, que vivía con Mick, Keith y Brian en aquel entonces.

Cuando llegaron los Beatles, Phelge dice que “se comportaban con el aire de una banda profesional. Todos los miembros del entorno vestidos de manera similar al de ellos, dando la impresión de que se trataba de un gran equipo”.

Algunos en el campo de los Beatles pueden haber sentido cierta repulsión por el estado de putrefacción que reinaba en el apartamento –los platos apilados, los ceniceros desbordantes, la mugre acumulada– pero Phelge dice que Paul, por lo menos “no parecía preocupado por nada. Su mirada decía: ´Estuve aquí antes´”.

Escucharon discos toda la noche  y los miembros de cada banda compartieron sus gustos musicales. Los Stones pusieron cinco demos que acababan de grabar en los Estudios IBC y también les mostraron el tesoro de su colección de música estadounidense. Fueron tomados de sorpresa, sin embargo, ante el frío desdén con que Lennon opinó sobre uno de sus héroes, la leyenda del blues Jimmy Reed.

El éxito

Otro gran tema era cómo hacer dinero en el negocio de la música. Hasta ese punto, ningún artista pop británico había sido capaz de mantener el éxito en el largo plazo y todo el mundo pensaba que era cuestión de tiempo antes de que la fanaticada adolescente de los Beatles saliera a buscar alguna otra banda para idolatrar. Incluso los Beatles pensaban así. En aquel momento estaban muy preocupados en convertir esa buena racha de éxito popular en la mayor cantidad de dinero posible. Lo más a lo que podían aspirar los Stones era que ellos también tuvieran su efímero reinado.

A pesar de ser la banda más famosa de Inglaterra, los Beatles tenían algunos motivos para sentirse vagamente incómodos en compañía de los Stones. Como les sucedía a muchos que llegaban a la capital desde el norte de la isla, eran muy sensibles a cualquier traza de condescendencia por parte de sus vecinos sureños. Odiaban que se los catalogara como “hicks” (pajueranos). Eso podría explicar por qué podían parecer tan reservados y hasta agresivos; era una postura defensiva.Además, los Stones la iban de londinenses con onda, obsesionados con una manera particular de ser cool, que asociaban con la reticencia y la seguridad en sí mismos. Por eso les divertía esa manera amigable y bobalicona de los Beatles: ese ingenio inofensivo y esa ansiedad obvia por agradar.

Los Stones estaban orgullosos de haber creado una audiencia de bohemios inteligentes, en contraste con los adolescentes histéricos que formaban la de los Beatles. Todavía no tenían un contrato con una disquera pero estaban seguros de que eso cambiaría pronto.

Está claro que todavía no había ninguna rivalidad entre los Beatles y los Stones. Pero a pesar de todo lo que tenían en común, las dos bandas deben haber reconocido que tenían algunas cualidades opuestas, también.

No por nada en enero de 1981, cuando Mick Jagger presentó a los Beatles en el Salón de la Fama del Rock and roll, se extendió sobre lo que sucedió en aquel primer encuentro con los Beatles y resulta que no los veía adorables ni cosa que se pareciera. Le impresionaron, dijo, como “un monstruo de cuatro cabezas”.